Y aunque duela, es mi deber darte a sentir, Que imposible es resguardar a mi jardín Si no ordeno mis cajones y mi armario. Que los brotes de egoísmo que exhibí Son miserias de un cobarde que erigí En el pecho de aquel niño desolado. Si consigo abolir este estigma Y resuelvo, por fin, este enigma Yo tendré un hueco en el codo Para enterrar tus angustias. Y un cuello en que tu astucia Puede conseguirlo todo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario